Conductismo


Controversias y Limitaciones de la perspectiva conductista
El aprendizaje es una de las funciones mentales más importantes en humanos y en animales. Se trata de un concepto fundamental en Didáctica y Psicología: es la adquisición de conocimiento a partir de nueva información percibida. Todos los seres humanos tienen diferentes formas de aprender. Por tal razón, han surgido varias teorías del aprendizaje que abordaremos en el siguiente informe de lectura. Así mismo, identificaremos las diferentes críticas y limitaciones de la perspectiva conductista.
Tomando en cuenta sus aportes y lo que le falto a cada teoría para concretarse.

El conductismo es una corriente de la psicología que estudia la conducta o comportamiento observable de personas y animales a través de procedimientos objetivos y experimentales. También se conoce como conductismo. Fue propuesto por el psicólogo estadounidense John Broadus Watson a inicios del siglo XX. 

“El conductismo siempre ha sido el blanco de muchas críticas desde su origen. Tanto el conductismo clásico de Watson, como el conductismo radical de Skinner, están acusados de los mismos defectos. De hecho, muchas de las críticas dirigidas al conductismo de Skinner se refieren no a sus características, sino a las características del conductismo de Watson. Ideas como que el conductismo ignora los procesos cognitivos y de afectos, o no toma en cuenta lo que ha de único, subjetivo particular en el sujeto, o todavía la idea de que el conductismo entiende al ser humano como un organismo pasivo frente al medio, entre tantas otras formas de referirse a la psicología conductista son claramente fruto del desconocimiento acerca de su enfoque.” (Jonathan Raime,2016).

Estoy de acuerdo con los que expresa el autor, las teorías conductistas se han basado en hacer experimento nada más con animales olvidándose así que el ser humano es un ente que piensa, tiene emociones y se relaciona con los demás. También, los conductistas tienden a destruir la idea general de la naturaleza humana, reduciéndola a un conjunto de mecanismos que no hacen sino asemejarla a una máquina o a los animales.

 Entre las teorías conductistas están: el conductismo, el condicionamiento operante y el clásico. La única que hizo un experimento con los humanos fue la teoría del aprendizaje de Bandura, que se basó el condicionamiento clásico y operante. Con su famoso experimento el “Muñeco Bobo”, según las críticas que se han manifestado por el estudiante de psicología en la UNED, Juan Soriano son:
1.      Ignora la existencia del inconsciente, los sentimientos y estados de la mente, es decir, no le asigna un papel a la personalidad, no da lugar a la libertad, a la voluntad ni a la intencionalidad.
2.      Es mecanicista. Es aquella que origina la adquisición de nuevos conocimientos a través de procedimientos y practicas repetitivas.
3.      No intenta explicar los procesos cognoscitivos. Ve al sujeto como un receptor pasivo.
4.      Está desfasada del desarrollo actual de la ciencia, es decir, trabaja con animales asimilando su comportamiento al humano.

Sin embargo, los conductistas mediante a toda esta ola de críticas defendieron su posición ante esta controversia. Señalan que las posibles criticas mencionada se basan posiblemente en:
1.      Malentendidos por desconocimiento de las tesis conductistas originales, es decir que algunos autores confunden la teoría conductista original y la transforma a su antojo.
2.       Citas sacadas fuera de contexto, personas que tratan de sintetizar la información “por lo que dijo tal” o lo “que escucho de tal’.

“El hombre no está totalmente condicionado y determinado; él es quien determina si ha de entregarse a las situaciones o hacer frente a ellas. En otras palabras, el hombre en última instancia se determina a sí mismo. El hombre no se limita a existir, sino que siempre decide cuál será su existencia y lo que será al minuto siguiente”. (Gustavo Nova, 2017). Para mí, las teorías conductistas han acertado en muchos aspectos de como el ser humano aprende ya sea por imitación, un estimulo o castigo-refuerzo. Pero debieron realizar experimentos con el hombre y no con los animales para que así no generen tantas criticas hoy en día.


Referencia bibliograficas
Ardila, Rubén Los orígenes del conductismo, Watson y el manifiesto conductista de 1913 Revista Latinoamericana de Psicología, vol. 45, núm. 2, -, 2013, pp. 315-319 Fundación Universitaria Konrad Lorenz Bogotá, Colombia.

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